Saber escuchar: clave esencial del líder

Quid del asunto #quiddelasunto #ducisclub #desarrolloprofesional #aprendizaje


¿Estás desempeñando un rol de liderazgo y no sabes por dónde empezar?


En este espacio llamado QUID DEL ASUNTO te compartiremos ideas y herramientas para concretar este y otros temas del pensamiento a la acción.


Recuerdo en varias oportunidades cuando invitaba a jefes y coordinadores de áreas a participar en la escuela de liderazgo empresarial y algunos me decían: "yo eso ya lo vi". Y es que confundimos leer, participar, oír un tema con saberlo, ser competente, dominarlo. Mi respuesta para una de las primeras temáticas de la escuela, la comunicación, era por ejemplo: "¿sabes entonces comunicarte muy bien?, si es así, nos encantaría contar contigo en el programa y que nos cuentes cómo lo has logrado, y si no es así, te esperamos para que sigas desarrollando está competencia de las power skills. Finalmente, allá llegábamos todos, por que esta habilidad como cualquier otra habilidad que queramos desarrollar requiere de intencionalidad y mucha práctica.


Hoy vamos a empezar a hablar de uno de los componentes esenciales de la comunicación: la escucha. Y es que el líder en su rol de inspirar y guiar para que los objetivos sucedan, requiere ser contundente y coherente en sus palabras y con sus acciones.


Escuchar = Oír + Interpretar

Oír se refiere a la acción biológica de percibir una cosa a través del sentido del oído. Interpretar permite dar un sentido, explicar o aclarar el significado de algo. Por esto, al escuchar debemos poner en interacción nuestra capacidad biológica y la emocional-racional, ya que la interpretación va de la mano con nuestros modelos mentales y culturales.



En el artículo de Women Now llamado "¿Sabes escuchar? Los tres niveles de escucha de las líderes que triunfan en los negocios", Elena de los Ríos describe tres tipos de escucha usados en los negocios:

  1. Escucha automática.

  2. Escucha enfocada.

  3. Escucha global.

En la escucha automática, los líderes responden rápidamente desde el yo, brindan respuestas sobre sus propias opiniones, ideas, análisis y experiencias, brindando lineamientos precisos o aclarando instrucciones, por ejemplo.


En la escucha enfocada, alineamos nuestra atención física y mental hacia la persona con la que interactuamos, observando y entendiendo lo que expresa desde su lenguaje verbal y no verbal.


Y, en la escucha global, incluimos también nuestra capacidad emocional (empática e intuitiva) para comprender al otro en su integralidad, pudiendo incluso impactar el estado de ánimo de esa otra persona o personas, permitiéndonos adaptar nuestros mensajes, manteniendo siempre el objetivo de la comunicación.


En mi experiencia, independiente de la profundidad o la informalidad que pueda tener la situación, la comunicación nos exige mantener una escucha consciente, donde estemos de cuerpo, alma y mente presentes para atender y entender al otro, e identificar también sus objetivos de comunicación, aquellos que dice y los que no verbaliza, y que al final, nos permitirá construir relaciones de largo plazo y mejorar la relación actual en el día a día.


​​La comunicación nos exige mantener una escucha consciente, donde estemos de cuerpo, alma y mente presentes para atender y entender al otro, e identificar también sus objetivos.


En nuestro siguiente encuentro hablaremos de un segundo componente esencial de la comunicación: la conversación.


Te invitamos a que realices un ejercicio de escucha consciente: escuchar para estar de acuerdo. Se trata de escuchar al otro, detener nuestra respuesta automática y prevención, comprender las necesidades del otro y el punto de vista desde el que me habla, para brindar respuestas y soluciones en una conversación con sentido (asertiva y gana-gana). Cuéntanos cómo te va con el ejercicio. ¡Nos encantaría saber cómo te va en la práctica!

Entradas recientes
Buscar por tags
Archivo